La verdad es que la portátil de Sony no deja de sorprenderme. Pese a que a que se anunció como algo intermedio en potencia entre la PlayStation y la PlayStation 2, lo cierto es que se encuentra mucho más cercana a esta última que a la vieja PS1. Esto es especialmente evidente en juegos de este calibre, en los que se exprime la PS2 para sorprender en una pantalla grande, y el resultado es aún más meritorio en la PSP… porque gráficamente es -casi- un calco.
Las escenas de vídeo siguen intactas, y los movimientos de “esquiva por adrenalina” son tan intensos somo en la versiones de sobremesa… todo un logro, sin duda. Como único pero, parece que en el camino se han perdido algunos efectos gráficos -sobre todo en la iluminación- y que en algunas ocasiones el framerate no es demasiado estable, pero viendo como se mueve Lara, todo es perdonable.